Por: MSc. Arelys María Pérez Ruiz.
A raíz del golpe de estado del 10 de marzo de 1952, la situación del país se recrudeció, lo que dio lugar a que se generara un proceso revolucionario radical. A la cabeza de esta lucha se mantuvieron un grupo de jóvenes que revivieron las enseñanzas patrióticas y antimperialistas de Martí, la Generación del Centenario. Estos serían los que darían comienzo a la nueva gesta emancipadora, iniciada con el asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes el día 26 de julio de 1953.
Es después, en 1955, que el grupo que organizó el asalto al Cuartel Moncada se fusiona con el Movimiento Nacional Revolucionario y con la mayor parte de la Juventud Ortodoxa y la Acción Nacional Revolucionaria, para formar el movimiento 26 de Julio. Organización que tomaría el papel protagónico en nuestra lucha por la independencia, llegando a tener células de dirección en cada región del país. Sin estar exento el municipio de Santa Clara, donde tuvo gran auge esta organización. Siendo el objetivo general de este trabajo: Demostrar la participación del pueblo santaclareño en el M 26- 7 y en las acciones de nuestra última gesta emancipadora.
Desarrollo
En octubre de 1954 circuló en Santa Clara “La Historia Me Absolverá” que la trajo a la ciudad Gustavo Amejeiras y Santiago Terry y fue reproducida en la academia de Margot Machado Padrón. Los ejemplares fueron distribuidos y vendidos con la finalidad de recaudar fondos, el aporte era de 10 centavos hasta lo que pudieran ofrecer. El estudiantado de Santa Clara conoció la obra y reconocieron a Fidel como líder necesario para transformar el país. Todo el año de 1955 fue de protestas y luchas contra el gobierno tiránico de Batista.
A mediados de 1955 se hizo sentir en Santa Clara una organización de lucha contra Batista, llamada Movimiento de la Nación, la que estaba integrada fundamentalmente por estudiantes. Fue una organización de corta vida, sin acciones armadas pero sí de protestas que manifestaban la inconformidad del pueblo con el tirano. En la dirigencia nacional se encontraba José Pardo LIada.
En Santa Clara, el presidente de esa organización era Enrique Vuelta y se acordó la celebración de un acto nacional con la finalidad de reunir a figuras de la oposición. Este acto se conoció como Mitin de Santa Clara y tuvo lugar el 16 de octubre de1955, en el parque de la Audiencia. Se supone que asistieron alrededor de 5 mil personas fundamentalmente jóvenes trabajadores.
La ciudad de Santa Clara no fue ajena a las protestas del país por la liberación de los asaltantes del Moncada, prueba de ello fue que se celebró un acto con motivo Del día del Abogado, en el Colegio de Abogados en el que se pidió la libertad de Fidel Castro Ruz que se encontraba preso por los acontecimientos del Moncada.
A la salida de Isla de Pinos, los revolucionarios presos por los hechos del Moncada y a bordo del barco Pinero, decidieron crear una organización para luchar contra la tiranía Batistiana y así surgió el Movimiento 26 de julio, la voz corrió por toda la Isla y muchos hombres y mujeres se fueron incorporando al mismo. En Santa Clara Guillermo Rodríguez del Pozo, contactó con Fidel para ingresar a las filas del movimiento revolucionario al que se le dio la tarea de establecer contactos con hombres de trayectoria limpia en la localidad, para constituir lo que serían las primeras células de la organización en esta ciudad.
El 8 de junio de 1955, se reunieron en La Habana Allán Rosell Anido y Guillermo Rodríguez del Pozo en la casa de Melba Hernández y en esta pequeña reunión quedó definida la organización del Movimiento 26 de julio en la provincia de Las Villas.
Hubo una represión grande en esta etapa, incluso las autoridades clausuraron un programa de radio de la CMCH de esta ciudad que entrevistaba a personas vinculadas a la vida política y económica de la ciudad.
Un estudiante de la Universidad de la Habana visitó Santa Clara el 26 de diciembre de 1955 y por medio de la prensa dio a conocer el apoyo que daban los estudiantes a la lucha de los trabajadores azucareros por sus demandas. El joven revolucionario fue llevado a la audiencia y multado con 50 cuotas de un peso, acusado de varios delitos. Ramón Pando Ferrer, por su parte, encabeza la lucha en la Facultad de Ciencias Comerciales.
La situación revolucionaria había madurado en el país, se respiraba una atmósfera inquietante lo que avecinaba el fin de la horrenda tiranía.

Manifestación estudiantil en el Parque Vidal de Santa Clara, el 20 de mayo de 1957. Los participantes enarbolaron un cartel con la consigna: “Seremos libres o moriremos con el pecho constelados de balazo”. Llevado entre otros por: Antonio Rivero Murgado; Berto Ortega; José A. García Bertand, “El Curita” y Víctor Fernández González, “Vitico”. (Fuente: Choy Rodríguez, Armando y García Bertrand, José A. (2009): Memorias del Instituto de Segunda Enseñanza de Santa Clara. Lucha contra la tiranía batistiana )
En México se preparaban los últimos toques de la expedición que vendría en apoyo a los revolucionarios que luchaban en el llano, la región se preparaba para recibirla, lo que tenía que ser apoyado por el resto del país, es por eso que el 20 de octubre de 1956 Frank País visitó por primera vez Santa Clara, en la labor organizativa del movimiento en la localidad, ya que él ocupaba el cargo de acción y sabotaje a nivel nacional. Frank dio las orientaciones para el apoyo al desembarco, está primera visita la hizo a la casa de Margot Machado Padrón y de su hija Berta Pino Machado, adolescente de 14 años que lo llevó a la casa de Osvaldo Rodríguez Ayala (Jefe de acción y sabotaje). Allí ultimaron detalles en una larga reunión donde Frank insistió en la importancia que tenían los cargos de finanzas, propaganda y de la sección obrera del movimiento. Los asistentes a la reunión fueron: Osvaldo R. Ayala, Haydee Leal Martínez, Santiago Riera y Efraín Alfonso (Cheché) que eran los integrantes de las jefaturas del movimiento.
La tarea prioritaria de la organización de Santa Clara con respecto al desembarco sería impedir el movimiento de tropas de apoyo hacia Oriente. A la casa de Haydee Leal Martínez, procedente de México llegó un cable en clave el día 28 de noviembre de 1956 en el que se anunciaba la llegada del Granma.
El día 29 se dio la orden de acuartelamiento de los compañeros del movimiento compuesto cada grupo de 10 a 15 hombres. En total acudieron 200 miembros. Se prepararon cócteles molotov y se esperaron armas que no llegaron por falta de organización, al otro día de los sucesos de Santiago de Cuba fue que muchos de los miembros del 26 de julio de Santa Clara que se encontraban aún acuartelados, conocieron de los hechos de la región oriental.
El día 30 de noviembre no obstante, a las dificultades en la ciudad de Santa Clara hubo manifestaciones de los revolucionarios como es el caso de la zona de la Vigía, donde se interrumpió el tráfico por encontrarse el lugar ocupado por los revolucionarios. En otros puntos de la ciudad se tiraron puntillas a la calle, se lanzaron volantes contra el régimen y permaneció oscura toda la ciudad.

Grupo de miembros del Bloque Universitario Villareño, reunidos el 25 de mayo de 1957. En el centro de la foto, de pie con espejuelos: Julio Pino Machado. A su derecha, Chiqui Gómez-Lubián, y a su izquierda, Ramón Pando Ferrer. También aparecen: Diosdado Sarmiento, Elidio Pozo, Felipe Fernández Rodríguez, Carlos Alimañy y Miguel Avalos, entre otros. (Fuente: Choy Rodríguez, Armando y García Bertrand, José A. (2009): Memorias del Instituto de Segunda Enseñanza de Santa Clara. Lucha contra la tiranía batistiana)
Las acciones no se detuvieron a pesar de lo sucedido y desde el día 30 hasta el 3 de diciembre se efectuaron acciones en la ciudad con el fin de mantener en movimiento a las tropas enemigas y que no reforzaran la región Oriental.
Las acciones desarrolladas en Santa Clara, desde el desembarco del Granma, fueron efectuadas a partir de la visita de Frank País, por lo que hubo un aumento de las actividades revolucionarias y con ellas, la acción represiva del gobierno que no descansaba persiguiendo y asesinando compañeros del movimiento.
A los dos días del desembarco del Granma, cayó en las calles de Santa Clara el primer mártir que cobró la tiranía: José Ramón León Acosta (Dinamo). El día 31 de diciembre caían también asesinados los militantes del Partido Socialista Popular Constantino Pérez Carrodegua y Eladio Rodríguez Merelo.
En estos días Frank País vuelve a visitar Santa Clara acompañado por Faustino Pérez, expedicionario del Granma, que Fidel designó para bajar y organizar el movimiento clandestino en La Habana y el llano, para servir de apoyo a las guerrillas de la sierra.
Esta vez la visita fue más breve que la anterior y entre las cosas que se analizaron estuvieron:
Los revolucionarios llegaron a Santa Clara a la una de la madrugada, por la mañana se reunieron con la dirigencia y después siguieron su viaje a La Habana. A Chiqui Gómez Lubián, estudiante de medicina de Santa Clara, lo comisionó la universidad para fundar la Federación de Estudiantes Universitarios, con esto se buscaba el apoyo de la acción revolucionaria del estudiantado de toda Cuba. Junto a Chiqui trabajaron en este sentido Julio Pino y Raúl Sarmiento, quienes llegaron a confeccionar una proclama donde se les explicaba a los estudiantes la importancia y la necesidad de crear dicha organización con el objetivo de luchar contra el tirano.
Cuando los acontecimientos ocurridos en la Habana el 20 de abril de 1957 donde cayeron los estudiantes universitarios Joe Wesbrook, José Machado, Fructuoso Rodríguez, y Juan Pedro Carbó Serviá, estos dos últimos, hijos de Villa Clara. Los estudiantes de la localidad de la Universidad Central y los centros de segunda enseñanza se lanzaron a una huelga de 48 horas como protesta por los asesinatos en La Habana, en muchos lugares la huelga se extendió más de lo establecido, la noche del 20 de abril los estudiantes lanzaron cócteles molotov en la Junta Provincial Electoral, incendiándola, en la ciudad se respiraba un aire de agitación.

Entierro de Julio Pino Machado y Chiqui Gómez-Lubián. (Fuente: Choy Rodríguez, Armando y García Bertrand, José A. (2009): Memorias del Instituto de Segunda Enseñanza de Santa Clara. Lucha contra la tiranía batistiana)
En este clima de rebeldía las bombas no dejaban de sonar en la ciudad, una de ellas voló la conductora de agua el día 17 de mayo, por lo que Santa Clara estuvo sin dicho servicio unos días.
Los estudiantes protestaban y la policía los encarcelaba. El 22 de mayo de 1957, se llevó a cabo la Reforma Universitaria, lo que trajo la democratización de la misma en correspondencia a la actitud contrarrevolucionaria del secretario de esta institución, Modesto Pineda Cabrera. Los estudiantes lograron la obtención del permiso para crear la Federación Estudiantil de la Universidad. La Universidad Central de las Villas de se integró a la lucha contra la tiranía aunque no de forma abierta a esta primera etapa, pero sí dio acogida a algunas personas que eran’ perseguidas por la tiranía. El 26 de mayo resultaron muertos a consecuencia de la explosión de una bomba que transportaban Julio Pino y Agustín Gómez Lubián y quedó herida Gladis García (Marel).
El sepelio de estos jóvenes resultó un acto público porque el pueblo se integró, arengado por Margot Machado, madre de Julio Pino, quien en una actitud valerosísima arrastró a gran parte del pueblo a un acto patriótico contra la tiranía.
A Santa Clara llegó Julio Camacho Aguilera (Jacobo), después de discusiones, el movimiento lo utilizó como coordinador de la organización, fue aceptado y se logra la unidad del mismo. La dirección del movimiento quedó compuesta de la siguiente forma:
Coordinador: Julio Camacho Aguilera
Jefe de acción: Alían Rosell Anido
Finanzas: Margot Machado Padrón
Frente obrero: Octavio Luis Bejerano
Propaganda: José Medina (Pepe)
Asistencia civil: Alfredo Pino Puebla
El 27 de mayo en Santa Clara ocurrieron una serie de detenciones debido a que en Cienfuegos se gestaba un levantamiento armado contra el régimen. Las bombas hacían de las suyas en la ciudad y hasta banderas del 26 de julio fueron colocadas en lugares visibles. Las mujeres santaclareñas también salían en protesta, enlutadas en manifestación de repudio contra el régimen, la policía actuó de forma drástica para evitar que continuara la acción.
A la caída de Frank País en Santiago de Cuba, el 30 de julio de 1957, el pueblo santiaguero decretó una huelga general y esta fue secundada por otras provincias. En Las Villas se produjeron numerosas detenciones a los dirigentes obreros de la localidad y la huelga no llegó a avanzar debido a que había poca organización.
En agosto de ese mismo año visitó Santa Clara Rene Ramos Latour quien había sustituido a Frank después de su muerte, para entrevistarse con el movimiento y su dirección en Santa Clara.
El 5 de septiembre se produjo el levantamiento en Cienfuegos por un destacamento de la marina dirigido por el movimiento 26 de julio, acción que fracasa y en Santa Clara fueron apresados Margot Machado y Julio Camacho Aguilera, este último absuelto por falta de pruebas. En Santa Clara se preparan acciones de apoyo al levantamiento de Cienfuegos donde tiene una participación destacada Chichí Padrón y un grupo de revolucionarios que salen a la calle a realizar atentados a esbirros y chivatos, los que más se destacaron fueron: Genaro Arroyo, Alfredo González, Laureano y Eduardo Anoceto, Rubén Carrillo y Anastasio Cárdenas, que pusieron bombas y se fajaron a tiros con las patrullas de los policías y el ejército.
En esta acción cayeron en combate los Anocetós y Carrillito que murieron en la calle San Miguel y Juan Bruno Zayas contra fuerzas muy superiores, en el Edificio de Veitía, donde radica hoy la Asamblea Municipal del Poder Popular. El cadáver de Laureano apareció por la Estrella en la carretera de Sagua, el de Eduardo por Cardoso, carretera de Manicaragua y el de Carrillito por el Caracatey, los golpearon antes de matarlos.
El 11 de diciembre del 57 caen en desigual combate, Chichí Padrón, Nicolás Fleites(Tato) y Ramón Bernal(el Chino); es herido Malato y hecha prisionera su esposa Isabel Alegre, acción en la que las fuerzas de la tiranía movilizó una gran cantidad de efectivos militares incluidas una tanqueta y una avioneta.
El 31 de diciembre de 1957 se produjo un apagón general en Santa Clara bajo la dirección de Víctor Paneque. Otro grupo vino a formar parte de la organización: Benigno García Averhoff, Rolando Nieto Quintín, conocido como el ferroviario y Pepe el oriental. La acción se produjo tirando una cadena al tendido eléctrico en el tramo de Antón Díaz a Santa Clara a las 7:30pm.
La tiranía desesperada la emprendió contra los sospechosos y de este modo arrancó a un miembro del movimiento quiénes eran los dirigentes, todos fueron encarcelados. El movimiento quedó sin dirección y Enrique Oltuski, asumió la responsabilidad, se cambió la estructura y este tomó un carácter secreto. Se organizó la división de la provincia en 5 regiones, a Santa Clara le correspondió su propia dirección, además Esperanza, Santo Domingo y Manacas. Se produjo una nueva reestructuración en la organización en los tres primeros meses de 1958, sus miembros comenzaron a prepararse para la huelga general que se llevaría a cabo.
Las Villas tenían guerrilleros en grupos pequeños por la zona norte, comandado por Víctor Bordón Machado, quien operaba por Sagua la Grande, Quemado de Guines y otras zonas aledañas. Estos grupos se habían formado desde el desembarco del Granma.
En el Escambray desde 1957 existieron pequeños grupos guerrilleros y hasta allí se trasladaban armas y útiles necesarios. EL movimiento 26 de julio a partir de 1955 toma auge, se realizan atentados, sabotajes, se intensifica la unidad con el sector obrero, mejorando la propaganda y la recaudación de fondos.
El 18 de febrero de 1958, fue asesinado el revolucionario Ramón Pando Ferrer al bajar del Escambray en misión de la organización.
Por su parte Aleida March, Teresita Caballero y Martha Lugioyo fueron designadas para organizar la huelga general. El día 8 de abril llegó a Santa Clara un enviado de Faustino Pérez con la orden de la huelga, sería el 9 de abril de ese mes a las 11 am, después de escucharse el llamado al pueblo para incorporarse a la misma desde la radio emisora CMQ.
Se realizaron acciones en varios puntos de la ciudad, incluso Víctor Paneque (Diego) ofreció 30 carabinas y una ametrallado a para tomar la carretera central. A Víctor Bordón en la zona norte, nunca llegaron esas armas y desesperado planeó atacar Quemado de Güines y obtener las armas del enemigo. Acción que fracasó. Su guerrilla fue perseguida y acosada, todo esto motivó que la dirección del movimiento tuviera que trasladarlos hacía el Escambray. Los puntos de apoyo de la huelga del 9 de abril fueron:
Víctor Paneque informó que operaría con un grupo en la carretera central cerca de la distribuidora Arrechavala, encargados de quemar los vehículos que pasaran. Esta acción no se llegó a realizar.
Las armas que se usaron él 9 de abril provenían de la organización auténtica que entraron clandestinas a Caibarién y al pasar al movimiento fueron escondidas en un cañaveral de Central Carmita, el resto se escondieron en la finca La Guanaja a 10 o 12 Km. de Santa Clara, propiedad de un lechero llamado Florencio Beltrán. El día 8 al atardecer, Oreste de la Torre, José Beltrán, Pepe el cura, Héctor Martínez Valladares, Orlando López González, entre otros, recogieron las armas, las limpiaron y las colocaron en sacos, las traían en los hombros y casi no podían con la carga. Llegaron al comienzo de la acción por lo que hubo que entregarlas y enseñarles su manejo en el momento de comenzar.
La señal fue trasmitida por radio y para los que no lo poseían repicarían las campanas de la iglesia, acto que no se produjo y que llevó al desconcierto a los compañeros al no recibir las órdenes superiores. Víctor Paneque planificó un ataque a la cárcel que no se produjo, tampoco estuvo al frente del Condado por lo que se plantea que no participó en ninguna acción del 9 en Santa Clara.

Salida de la Columna 8 desde la Universidad Central hacia Santa Clara
Los revolucionarios del Condado salieron a la calle vestidos de verde olivo, quemaron el servicentro de Central y San Miguel y le presentaron pelea al enemigo. Perdieron la vida en esa acción Antonio Aúcar, David Díaz Guadarrarná” y Héctor Martínez Valladares. Sus cadáveres estuvieron largas horas tirados en la calle, después los trasladaron al cementerio de la ciudad y la policía impidió la presencia de sus familiares.
Fueron asesinados además, Juan Arcia Artiles y los hermanos Fabio y Eneldo Fuentes Moreira estos fueron hechos prisioneros el día antes y al otro día aparecieron muertos. Cayó también víctima de la represión Mario Hurtado Rodríguez. Los problemas organizativos llevaron al fracaso de la huelga del 9 de abril, no solamente en Santa Clara, sino también en el resto del país.
El partido Socialista Popular, manifestó su deseo de participar en la huelga, inclusive se reunieron con el movimiento 26 de julio y conocieron el plan, pero los prejuicios con esa organización y la inmadurez del movimiento hicieron que su participación no fuera activa.
Después de la huelga la represión fue mayor, así fueron asesinados, el 13 de junio de 1958 Rolando Pedroso Fernández y el 17 Ramón Ruiz del Sol. Las acciones de los integrantes del movimiento continuaron. Antonio Piedra se quemó con fósforo vivo en el intento de atacar el cuartel de Manicaragua acción que fracasó.
El 7 de diciembre del 1958 fue ajusticiado el piloto de la avioneta que recorría el Escambray con el fin de informar al enemigo la posición de las tropas.
Un comando del Directorio Revolucionario rescató en la Audiencia de Santa Clara a Joaquín Milanés, donde perdió la vida el Capitán Ramón González Coro.
La Universidad Central se mostró activa en este periodo, publicó un boletín llamado Sierra Maestra, apoyó al movimiento 26 de julio, al Directorio Revolucionario 13 de marzo y a los militantes del Partido Socialista Militar. Entre los meses de noviembre y diciembre de 1958 se acrecentó la lucha en los poblados cercanos a Santa Clara.
El 11 de diciembre de 1957 se libró en Santa Clara un combate desigual y heroico por un pequeño grupo dé revolucionarios contra fuerzas del ejército y la policía del régimen.
En las afueras de la ciudad se batieron hasta morir Antonio Padrón Morell (Chichí), Pedro Bernal Arteaga y Nicolás Fleites Navarro. Pedro Estrada Flores más tarde fue capturado, torturado y asesinado en Cartagena actual provincia de Cienfuegos.
Los caídos en aquella acción, en el último mes de 1957, eran hombres de probada condición revolucionaria, valor excepcional y desprendimiento absoluto en aras de la lucha por la libertad total del país. Por su experiencia, capacidad combativa, determinación y heroísmo sobresalía quien era jefe de aquel reducido grupo de hombres Antonio Padrón Morell (Chichí).
La trayectoria revolucionaria de Chichí Padrón comenzó con su integración al movimiento 26 de Julio desde 1956. En sus filas y desde los primeros momentos ejecutó actividades importantes destacándose dentro de los grupos que realizaban sabotajes y atentados a sicarios del régimen por lo que fue designado jefe de acción y sabotaje en Santa Clara. Sobresalió en actividades organizativas, entre ellas, acopios de armas, medicinas y otros avituallamientos para cumplir sus misiones con éxito.
A inició de 1957 la dirección del movimiento en el llano, encabezado por Frank País, pide a los villareños que envíen un hombre con condiciones y conocimientos militares para prepararlo a fin de que pudiera realizar un trabajo más eficaz. El combatiente seleccionado fue Chichí, quien viajó a Oriente en mayo de 1957. A su regreso, próximo a la fecha del 26 de julio, intensificó las actividades revolucionarias en todo el ámbito de Santa Clara y sus alrededores. Explosiones e interrupciones eléctricas, se sucedían en la localidad, así como, intentos de ajusticiar asesinos de la tiranía.
Fue significativa su participación en los hechos ocurridos en Santa Clara de 1957 en apoyo a las acciones que se producían en Cienfuegos.
Chichí, como jefe de acción y sabotaje, debió organizar a sus aguerridos combatientes. Se ubicaron bombas y fueron lanzados “cócteles molotov” en diferentes puntos de la ciudad. El 5 desde horas tempanas los hombres orientados por Chichí salieron a las calles. El mismo, juntó al luego mártir, Alfredo González tomó el auto para cerrar comercios, cruzó disparos con un auto del SIM y por fin, ya muy tarde, ante lo imposible de continuar la lucha, los comandos se retiran.
Él se mantuvo el último en las calles hasta que la situación se normalizó. A partir de esa fecha su situación en Santa Clara se hizo insostenible por lo que se le ordena marchar hacía el Escambray donde se organizaban los primeros grupos guerrilleros. El día 11 de diciembre bajó a la capital villareña para intercambiar y coordinar acciones con los combatientes de la ciudad. Para ello se ubicó en la casa de un incansable luchador Pedro Estrada Flores (Malato), en Borrotico, lugar de las afueras de la localidad.
Ese día acompañaba a Chichí el Joven Ramón Bernal Arteaga (El chino). Este humilde hijo de Manicaragua, que laboraba como dulcero en aquella población, estaba integrado a la lucha revolucionaria y había realizado acciones de sabotajes, ventas de bonos y traslado de armas. Miembro del grupo de Padrón marchó también a Santa Clara para participar en la reunión y estuvo en aquel desigual y heroico combate.
El otro combatiente caído en la operación de las fuerzas represivas fue Nicolás Fleites Navarro (Tatico), un abnegado luchador ranchuelero. Trabajador sin destino fijo, se incorporó a la lucha contra la tiranía en la Habana y allí fue detenido y guardó prisión en diversas unidades de la capital. Perseguido marchó hacía Manicaragua y allí colaboró en diferentes acciones. Actuaba como enlace entre el Escambray y Santa Clara cuando marchó, hacía este último lugar unido a Chichí Padrón y Ramón Bernal.
La presencia de los revolucionarios en la humilde vivienda de Pedro Estrada, que servía como lugar de tránsito y ubicación de armas, fue delatada. Decenas de hombres bien armados cercaron el lugar y los atacaron, Chichí y sus compañeros se batieron con bravura y heroísmo. La casa de madera fue acribillada a balazos así corno los cuerpos de los valerosos combatientes.
Pedro Estrada logró escapar herido, pero luego es capturado, torturado y asesinado, cerca de Cartagena, provincia de Cienfuegos. Pero sus compañeros, Chichí Padrón, Ramón Bernal y Nicolás Fleites cayeron en la acción. Murieron, con las armas en la mano y disparando contra los esbirros del tirano.
En la casa donde ocurrieron estos hechos se encontraban además Isabel Alegre y sus dos pequeñas hijas, que sufrieron el fuego concentrado hacia la casa, a Isabel se la llevaron al cuartel 31, la injuriaron, la maltrataron y la encarcelaron. El hecho heroico forma parte de la historia, llena de acontecimientos gloriosos, que hoyes orgullo y honor de los Santaclareños.
No se puede dejar de mencionar en la historia de este municipio la decisiva Batalla de Santa Clara, hecho de una enorme importancia para el triunfo revolucionario.
El 15 de diciembre el comandante Guevara dirigió personalmente el derribo del Puente de Falcón, sobre el Río Sagua la Chica, en el tramo de la Carretera Central entre Placetas y Santa Clara.
Al día siguiente comenzó el ataque a Fomento, donde el jefe de la plaza organizó la defensa distribuyendo sus fuerzas en varios puntos de resistencia, tales como el edificio de la empresa telefónica, la estación de radio local, el hotel Florida, el Teatro Baroja y el cuartel, en el cual se agrupaban las fuerzas principales. Integraban la tropa enemiga la compañía 34 de operaciones, la guarnición del escuadrón de la localidad y personal de la Policía; en total, unos 140 defensores.
El Che colocó una fuerte emboscada en Nazareno, punto intermedio en la carretera que conduce a Placetas, y cerró la vía Báez-Santa Clara con el apoyo de las fuerzas del Directorio Revolucionario del 13 de marzo. Entró antes del amanecer a la población, atacó los puntos de resistencia fuera del cuartel, los cuales se rindieron durante los primeros días de combate, y el 18 de diciembre concentró todas las fuerzas contra el reducto, que se rindió a las 16:30 horas con sus más de 130 soldados, clases y oficiales, con igual número de armas, entre las que se contaban un mortero 81 y una ametralladora 30.

Combatientes del Ejército Rebelde frente al descarrilado Tren Blindado, durante la Batalla de Santa Clara.
El jefe del Ejército Rebelde en Las Villas ordenó avanzar sobre la Carretera Central atacando en rápida sucesión los cuarteles de Cabaiguán, Guayos y Sancti Spíritus. La tropa batistiana en estos tres enclaves se preparó con la misma fallida táctica de Fomento.
En Cabaiguán 110 defensores se hicieron fuertes en tres puntos: la microonda, la fábrica de tabacos y el cuartel, los que fueron atacados y tomados en menos de 48 horas. Paralelamente, el Che ordenó al comandante Bordón que atacara el cercano poblado de Guayos, donde se defendía un pelotón reforzado. Todas las posiciones enemigas en ambas localidades fueron tomadas por las fuerzas revolucionarias el 22 de diciembre. Se ocuparon en total 135 armas de guerra.
Al mismo tiempo, el Che mandó que otros pelotones derribaran los puentes sobre la línea férrea y la Carretera Central en la región espirituana, misión que cumplieron después de cruentos combates.
El ejército fue incapaz de reforzar a las plazas atacadas y para entonces los prisioneros liberados por los rebeldes ya habían llegado a Santa Clara y Placetas, con la consiguiente afectación de la moral combativa de los soldados batistianos.
En Sancti Spíritus fuerzas de la Columna 8 al mando del capitán Armando Acosta y del Directorio Revolucionario, comandadas por el capitán Julio Castillo, entraron en la ciudad, asaltaron la cárcel y otros puntos e iniciaron el sitio al cuartel. Aprovechando una tregua solicitada por las instituciones cívicas, la guarnición enemiga escapó por la parte de atrás del edificio y se dirigió al cuartel de Jatibonico, 30 kilómetros al este, entonces en territorio perteneciente a la provincia de Camagüey.
Inmediatamente después de la toma de Cabaiguán, el Che ordenó el ataque a Placetas. Allí el ejército batistiano tenía una compañía de operaciones además de los soldados y policías del lugar.
Siguiendo el mismo esquema se distribuyeron por el cuartel, la jefatura de Policía, el Teatro La Caridad y el paso superior de la carretera central en su salida hacia la capital provincial, a solo 35 kilómetros.
El comandante Guevara, al frente de parte de sus fuerzas y otras del Directorio, bloqueó con emboscadas las vías de acceso, reforzó la dirección oeste y entró a la ciudad. En horas tempranas del día 22 se rindieron algunos puntos de resistencia y al día siguiente la totalidad de las unidades batistianas, las cuales entregaron un total de 167 armas de guerra.
Al Regimiento Leoncio Vidal, sede del Tercer Distrito Militar, ubicado en Santa Clara, llegaron también las tropas derrotadas en Placetas, con un efecto demoledor en el deteriorado espíritu combativo de la tropa.
Además, la emisora de radio de Placetas divulgó la alocución del Che, en la cual afirmaba que se atacaría a Jatibonico por un lado y a Santa Clara por el otro. Sin embargo, el Che cambió el curso de la ofensiva hacia el norte para tomar Remedios y Caibarién, antes de atacar Santa Clara. Esta maniobra se explica por estar Camilo Cienfuegos, a quien correspondía ese territorio, enfrascado en el cerco y ataque al cuartel de Yaguajay, extremadamente difícil de tomar, tanto por su ubicación geográfica como por la resistencia de la numerosa tropa allí acantonada.
El 25 comenzó el asedio contra los puntos de resistencia dentro de Remedios, entre ellos el cuartel y la cárcel, dos sólidos edificios solo separados por la calle, y el ayuntamiento, donde se atrincheró la policía. Esa misma noche se prendió fuego a esta última posesión y los policías claudicaron. Al día siguiente lo hacían el cuartel y la cárcel. Paralelamente a los combates en Remedios, parte de la Columna 8 con el apoyo de un pelotón de Camilo, atacó a la ciudad portuaria de Caibarién, donde el enemigo resistió en el cuartel y el Puesto Naval. El día 26 capitularon los defensores.
En los combates de Remedios y Caibarién se capturaron armamento y equipamiento militar para unos 200 efectivos, con los cuales se organizaron dos nuevos pelotones de reclutas. Todo quedó listo para el ataque a Santa Clara.
Los jefes batistianos organizaron la defensa de la ciudad casi con la misma táctica empleada por los jefes de las guarniciones atacadas y tomadas en días anteriores. Crearon un sistema de puntos de resistencia dentro de la urbe, algunos enclaves fuertes situados como defensas exteriores y otros como defensa de la retaguardia por la Carretera Central hacia La Habana.
Para cumplir este cometido, el mando del Tercer Distrito Militar, con más de dos mil efectivos, un pelotón de tanques medianos y otro de tanquetas livianas, decidió defenderse en la forma siguiente: el Regimiento como base principal. Puntos de resistencia dentro de la ciudad: Jefatura de Policía, Palacio del Gobierno Provincial, Gran Hotel, Teatro Martí, Cárcel y Audiencia. Puntos de resistencia y contención que actuaran como defensas exteriores: escuadrón 31 para cubrir las carreteras de Báez y Manicaragua; el llamado cuartel de los Caballitos, en la misma Carretera Central; el tren blindado en las lomas del Capiro, con dominio de la carretera de Camajuaní y también de la Carretera Central.
Puestos de defensa en la retaguardia con el objetivo de garantizar la Carretera Central hacia La Habana: cuartel de la Esperanza, puente sobre el río Sagua y cuartel de Santo Domingo.
El comandante Ernesto Che Guevara, para cerrar la provincia, decidió que el comandante Ramiro Valdés, con los pelotones de los capitanes Armando Acosta, Olo Pantoja y Eliseo Reyes (San Luis), emprendiera la ofensiva hacia Camagüey, atacara el cuartel de Jatibonico y avanzara hacia el interior del territorio neutralizando a las fuerzas acantonadas en la provincia.

Antiguo Cuartel 31 de la Guardia Rural, tomado el 31 de diciembre de 1958.
Al comandante Víctor Bordón le ordenó ocupar el territorio al oeste de Santa Clara, atacar el puente sobre el río Sagua y el cuartel de Santo Domingo y evitar la entrada de refuerzos desde occidente.
Entretanto, el comandante Camilo Cienfuegos se ocupaba del cerco al cuartel de Yaguajay y de mantener cerrada la costa norte. El comandante Faure Chomón, con fuerzas del Directorio, atacaría Trinidad y cerraría el puerto de Casilda.
Parte de las fuerzas del comandante Bordón, al mando del capitán Julito Martínez, cortaría la carretera de Cienfuegos-Santa Clara, en el tramo entre Palmira y Cruces. Las fuerzas del Segundo Frente Nacional del Escambray, cuya jefatura solicitó a última hora participar en la ofensiva, debían cerrar la carretera Cumanayagua-Cienfuegos, cercando por el sureste a dicha ciudad portuaria.
Sobre la base de datos obtenidos a partir de la exploración y el trabajo de inteligencia de los combatientes clandestinos, el comandante Guevara organizó la batalla. De manera secreta, los rebeldes se acercaron por distintas vías a los suburbios de la ciudad. Las fuerzas del Directorio, que debían atacar el Escuadrón 31 y el cuartel de los Caballitos, lo hicieron por la carretera de Manicaragua y los pelotones de la Columna 8 entraron por la de Camajuaní.
El pelotón del capitán Acevedo debía explorar los accesos de la urbe, obstruir las calles para dificultar el paso de los tanques y atacar los puntos de resistencia en la Audiencia y la Cárcel Provincial. El capitán Roberto Rodríguez, el Vaquerito, atacaría a la jefatura de Policía y el pelotón del capitán Ramón Pardo Guerra crearía condiciones en la línea férrea para descarrilar y atacar el tren blindado.
El capitán Alfonso Zayas con su pelotón atacaría al enemigo atrincherado en el Capiro y ulteriormente los puntos de resistencia situados en el Gobierno provincial y en el Gran Hotel. El pelotón del capitán Miguel Álvarez combatiría en las calles y más tarde reforzaría a los compañeros del Directorio.
El teniente Emerio Reyes con su pelotón combatiría en las calles y actuaría como refuerzo. Al capitán Pablo Rivalta con su pelotón le tocaba combatir en el barrio Condado, obstaculizar el paso de los tanques y eliminar a los francotiradores apostados en el teatro Martí. Al pelotón del teniente Emilio Carmona, se les destinó a combatir en las calles.
El 28 de diciembre la columna del Directorio Revolucionario tomó posiciones cercanas a sus objetivos e inició el ataque a las posiciones enemigas. Mientras, las tropas del Che desde la Universidad Central avanzaban sobre la ciudad. La vanguardia dirigida por el capitán Acevedo combatió contra las tanquetas en los suburbios, varios combatientes rebeldes resultaron muertos o heridos. El pelotón de Zayas atacó al enemigo atrincherado en las lomas del Capiro, el cual hacía fuego de flanco contra la tropa rebelde que avanzaba por la carretera de Camajuaní. La aviación de combate bombardeó y ametralló durante todo el día.
En horas de la noche todos los pelotones entraron a la ciudad, con la ayuda de los combatientes clandestinos designados como prácticos.
Al día siguiente, las calles se llenaron de barricadas, la población apoyó de múltiples formas a los combatientes. Los ataques aéreos se concentraron sobre la ciudad. El descarrilamiento, ataque y rendición del tren blindado fue la acción más importante de aquella jornada. El 30 de diciembre se combatía en toda Santa Clara. Y cayeron en manos rebeldes el Gobierno provincial, el cuartel de los Caballitos, la cárcel y la jefatura de Policía, donde momentos antes de la rendición cayó El Vaquerito, jefe del pelotón suicida.
Durante el último día de 1958, mientras continuaban los ataques de la aviación, los tanques y tropas de infantería salieron por última vez del Regimiento, en vano intento de cambiar la situación, pero fueron rechazados por los rebeldes. Los agentes del SIM y chivatos agrupados como francotiradores en el Gran Hotel, fueron capturados. Se tomó la Audiencia y el importante Escuadrón 31 también capituló. Todo quedo listo para cercar y atacar al Regimiento.
Esa jornada también se rindió el cuartel de Yaguajay, quedando libre Camilo para apoyar al Che en el esfuerzo final. Por el este las fuerzas enemigas cercadas en Jatibonico estaban a punto de rendirse, mientras que el comandante Ramiro Valdés avanzaba con parte de su tropa hacia Ciego de Ávila y Florida. Por la dirección oeste, los destacamentos del comandante Bordón detenían el refuerzo blindado enviado desde La Habana, luego de combatirlo encarnizadamente durante los últimos tres días.
El 1 de enero, Santa Clara estaba en manos del Ejército Rebelde, cuyas fuerzas se dispusieron a atacar directamente la sede del Tercer Distrito Militar, donde el jefe de las tropas se dio a la fuga y los oficiales intentaron retardar la rendición incondicional exigida por el comandante Ernesto Che Guevara. Entregaron la fortaleza a las 12:00 horas de ese día. Ese mismo día había triunfado la Revolución Cubana.





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