Más allá de la Danza.

Por: Cira Odalis Vera Morera.Miembro de la Unhic e investigadora Agregada Complejo Escultórico “Ernesto Che Guevara”

Desde los finales de 1959 y hasta 1965 la contrarrevolución se había extendido por el macizo Guamuhaya y otras regiones del país, en esos lugares se hacía más difícil poner en práctica la obra de la revolución que ya Fidel Castro había enunciado en La historia me absolverá.

Por tal motivo, en 1960, se inició una estrategia de desarrollo socioeconómico para el Escambray. Fidel comprendió la necesidad de hacer realidad, de manera inmediata, los proyectos revolucionarios para enfrentar la contrarrevolución que pretendía hacer retroceder la marcha de la historia.

Alicia Alonso junto a Félix Torres durante la presentación del Ballet Nacional en Manicaragua el 28 de diciembre de 1962.

El municipio de Manicaragua, al mismo tiempo que se convirtió en el centro de operaciones contra los bandidos, fue la sede del llamado Plan Especial Escambray surgido en octubre de 1960 con características y funciones especiales, por una resolución del INRA firmada por el Comandante Fidel Castro. El plan estaba dirigido por el comandante Félix Torres González.

Fue una etapa de grandes esfuerzos y victorias, muchos logros había obtenido este plan para echar al olvido el aislamiento de los pobladores de la montaña.

En 1962, por iniciativa de la Juventud Comunista, con Antonio López al frente, y el comandante Félix Torres por la dirección del Plan Escambray, se efectuó en Manicaragua la primera Feria Ganadera, Agropecuaria e Industrial, celebrando el IV Aniversario de la Liberación del poblado.

En esta jornada cultural efectuada del 23 al 31 de diciembre se presentaron diversas manifestaciones artísticas con aficionados locales, regionales y algunas agrupaciones nacionales. Se presentaron exposiciones de los mejores ejemplares de la ganadería local, se realizaron rodeos, juegos y torneos campesinos, en fin, la cultura se vistió de largo en aquellos días inolvidables para el pueblo.

Dentro de las actuaciones más trascendentales estuvo la actuación de Benny Moré y su Banda Gigante, quizás una de las últimas que realizara el inmortal músico, y la presentación exclusiva del Ballet Nacional de Cuba con su primera figura Alicia Alonso.

El 28 de diciembre de 1962 se inscribió con letras de oro en la historia del poblado. Ese día, Alicia Ernestina Martínez del Hoyo, ya Alicia Alonso, se presentó junto al Ballet Nacional de Cuba en la recién inaugurada Feria de Manicaragua (o Feria de Félix Torres como se le conoció también).

Fue la primera y única vez que sucedió este hecho cultural en Manicaragua, sin embargo se considera el antecedente de las semanas de la cultura, pues en torno a esta fecha aún hoy se celebran las actuales jornadas culturales en saludo a la liberación del poblado.

Plaza construida por el Plan Escambray para la Feria de Manicaragua

Los detalles de la presentación del Ballet están frescos en la memoria de Nora Puebla Alba, primera Directora de Cultura:

Félix Torres invitó a Alicia Alonso con su compañía, fueron hospedados en el Hotel Santa Clara Libre. Muy temprano en la mañana del 28 llegaron al pueblo y después de desayunar realizamos un recorrido por el Lago Hanabanilla, llegamos hasta Río Negro.

A las 2.00 pm se ofreció un banquete en su honor en el comedor construido por el plan, actualmente Luis Sánchez.

Recuerdo bien algo que me pasó aquel día: al parecer mientras desayunábamos había perdido un pendiente de oro y durante el recorrido por Hanabanilla me percaté de ello. Cuando volvimos al comedor comenzamos a buscarlo infructuosamente. Casi olvidé el suceso. Por la noche estaba presente para atender el Ballet, al disponerme a presenciar la función se me acercó Alberto Alonso y me entregó el pendiente, que había sido encontrado por un bailarín. Agradecí el gesto pensando en la enorme calidad humana de aquel colectivo. Nunca olvidaré aquel día.

Cuentan otros que la actuación fue presenciada por una gran multitud. De las granjas vecinas, acudieron en camiones muchos campesinos que nunca habían visto algo similar.

 Los bailarines se vistieron en los camerinos. Se hizo un gran silencio cortado bruscamente por el aplauso cerrado del público. La función había comenzado. Alicia Alonso no bailó, quizás por su mente pasaban Odette, Odile, Carmen o Giselle. En fotografías de aquella noche se ve al lado de Félix Torres junto al pueblo, humildemente sentada como una más entre los suyos, romántica y refinada.

Por suerte para los manicaraguenses quedan algunas evidencias de su paso por el poblado, el Museo Municipal atesora fotografías, volantes anunciando la actuación del Ballet e invitaciones al banquete ofrecido en honor a Alicia Alonso. Motivos para recordarla campesina entre los campesinos, poseída enteramente como ellos por la danza.           

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.