El drama palestino y la intervención imperialista: ejes del conflicto en el Medio Oriente.

Autora: Ileana María Echevarría Aldama

El término Medio Oriente comenzó a utilizarse durante la Segunda Guerra Mundial, a partir de su uso por el Comando Militar aliado en sus operaciones en la región, y que más tarde continuara siendo empleado por la prensa; este comprende un grupo de países árabes y no árabes que se ubican desde Egipto hasta Afganistán.[1]

En esa región del mundo se desarrolla uno de los conflictos de más larga data en la historia contemporánea: el conflicto árabe- israelí que tiene antecedentes lejanos que deben ser estudiados para la cabal comprensión de su surgimiento y desarrollo, estos requieren del conocimiento de la historia bíblica que ha sido esgrimida por los sionistas para justificar la ubicación del hogar judío en el territorio palestino, dando inicio al Movimiento Sionista.

Este movimiento, nació y se desarrolló en la segunda mitad del siglo XIX entre los judíos europeos, propugnaba el regreso a Sion, la patria bíblica y contó desde los primeros momentos con el apoyo del imperialismo. Desde su nacimiento tuvo un fuerte contenido racista y reaccionario.

Lo que queda claramente expresado en las siguientes palabras de Teodoro Herzl, considerado el padre del sionismo:

“Para Europa formaríamos allá un valladar contra Asia; estaríamos al servicio de los pueblos de avanzada de la cultura contra la barbarie”.[2]

Antecedentes

En el territorio de Canaán, que más tarde sería conocido como Palestina vivían los cananeos y filisteos desde  la  más  remota antigüedad, para  muchos  historiadores desde  los años 3300- 2200ane, y allí aparecieron los hebreos, tribus nómadas, que llegaron tras el éxodo de Moisés desde Egipto en el año 1250ane, según la historia bíblica, que pasaron de la vida nómada a la sedentaria y se unificaron para poder enfrentar la resistencia de los filisteos. Así surgió la primera monarquía hebrea en 1000ane, cuando David conquistó Jerusalén, monarquía que se escinde tras la muerte de Salomón (935 ane) formándose dos reinos: Israel, al norte y Judea al sur con Jerusalén como capital, reinos que tuvieron una vida efímera. En 722 ane los asirios conquistaron Israel y en 586 los babilonios invadieron Judea, deportaron a los judíos.

Para el año 140 ane los romanos dominaban sobre estas tierras y expulsaron a los judíos hacia la diáspora, borrando a Israel y a Judea del mapa; y a partir de ese momento los judíos erraron por toda Europa durante 1800 años, se mezclaron y perdieron su lengua, pero manteniendo su identidad religiosa. Mientras, a Palestina se sumaban árabes venidos del sur, produciéndose su arabización. [3]

Más tarde, ese territorio fue invadido, conquistado y dominado en distintos momentos por disímiles invasores: persas, romanos, árabes musulmanes, turcos musulmanes, y cristianos (cruzados o no). Por su parte, los judíos formaron dos grandes grupos en Europa: los azquenazi (norte) y los sefarditas (sur), que fueron objeto de expulsiones,  represiones y culpados de todo tipo de males.

Solo la Revolución Burguesa Francesa en 1791 concedió a los judíos la ciudadanía y la igualdad legal,  les permitió salir de los guettos e integrarse socialmente. A partir de ese momento fueron asimilados en Europa occidental donde prosperaron familias poderosas, como los Rothschild, mientras que en la oriental sobrevivían discriminados, apartados y en la pobreza.

En su imaginario glorificaban el pasado e idealizaban la felicidad en torno al estado perdido cerca de la colina de Sion, y la idea de un regreso a aquel lugar dio origen al sionismo.

 El surgimiento del sionismo

En el siglo XIX se sitúan los momentos iniciales del Movimiento Sionista, que tuvo su antecedente literario en la publicación del libro Tancredo, escrito por el judío Benjamín  Disraeli, donde se expone por primera vez la idea de agrupar a los judíos dispersos por el mundo. Idea que fue creciendo y se hizo recurrente:

·         1862: El judío alemán, Moshe Hess publicó la obra “Roma y Jerusalén” en la  que proponía una solución colonial al problema judío, con el patrocinio de Francia, pero este país no se interesó en el asunto.

·         1882: León Perskier escribió el libro  “Autoemancipación”, obra donde proponía la concentración de los judíos en una patria propia. El resultado de esto fue una ola migratoria hacia la Palestina árabe, que  se  encontraba  bajo  soberanía  turca desde el año 1516. Aumentando su número de 8 000 a principios del siglo XIX a 75 000 a fines de siglo.

·         1886: Teodoro Herzl, periodista vienés, escribió la obra “El Estado Judío”. En ella diseñaba un plan de acción para concretar el proyecto sionista; desde ese momento el futuro Estado sionista fue concebido como un bastión avanzado de las potencias coloniales. Para Herzl la cuestión judía no era religiosa sino nacional, criterio oportunista, pues él mismo planteaba que: “…los judíos solo nos reconocemos por la fe de nuestros padres”.[4]

·         1897: La Organización Sionista Mundial creada por Herzl reunió el Primer Congreso Sionista y allí los congresistas se pronunciaron por obtener Palestina y se reforzó la idea de la creación de un hogar nacional judío.

·         1904- 1918: En este período se produce la segunda ola migratoria judía hacia Palestina, sin que sus habitantes percibieran el peligro que se cernía sobre ellos.

·         1909: Surge la ciudad de  Tel Aviv,  principal núcleo urbano hebreo, en territorio palestino, expresión del crecimiento de su presencia allí.

·         1913: Congreso Árabe en París,  punto de partida para el nacionalismo árabe. A partir de ese momento se va imponiendo el panarabismo, que tenía como base el idioma, la etnicidad y la comunidad de cultura.

Durante la Primera Guerra Mundial (1914- 1918) se acentuaron las intenciones sionistas con el apoyo de Inglaterra, principal potencia colonial de la época, que aspiraba a una presencia más amplia en el área, posición  reflejada en la Declaración Balfour,[5] de 1917,  que expresa la simpatía del gobierno británico hacia la creación de un hogar judío en Palestina, que más tarde, fue aprobada por Estados Unidos.

A la desintegración del Imperio Turco- Otomano, del que formaba parte Palestina, se estableció la dominación Británica en suelo palestino, por mandato de la Liga de las Naciones, lo que favoreció los asentamientos judíos en aquel territorio, aunque hacia 1917 los judíos eran solo aproximadamente el 10% de la población total de Palestina.

Surgimiento y desarrollo del conflicto

La Segunda Guerra Mundial desatada por Alemania el 1 de septiembre de 1939, involucró desde antes de su inicio a los judíos, pues Adolfo Hitler los hizo blanco de su política represiva y de exterminio, considerándolos responsables de los problemas económicos de su país. La historia del holocausto de los judíos creó un ambiente favorable a su causa, y se llevó a la recién creada Organización de Naciones Unidas, donde se aprobó, el 17 de noviembre de 1947, un plan de partición de Palestina a fin de crear allí el hogar judío.

Según el plan, los judíos recibirían el 57% de las tierras, los palestinos el 43%, y Jerusalén era declarada neutral y zona internacionalizada, sin embargo, los judíos proclamaron el Estado de Israel el  14   de mayo de 1948 en Tel Aviv, en tanto los palestinos carecían de liderazgo unificado y el muftí no pudo proclamar el Estado palestino. En ese mismo momento se produjo la primera guerra, árabe- israelí; el Rey Abdulah de Jordania, avanzó sobre Cisjordania, anexándola y el Haj Amín El Husseini no fue reconocido. Los gobiernos de los países árabes acudieron en ayuda de la causa palestina, lo que dio lugar a la guerra de 1948. Su resultado fue la Nakba o catástrofe nacional palestina: Israel ocupó el 80% del territorio y la mitad de Jerusalén. En su transcurso se produjo la masacre de Deir Yassin,[6] dirigida por Menahem Begin, que provocó el éxodo de 200 000 palestinos.

En lo adelante los palestinos quedaron sin gobierno propio, su causa pasó a manos de los otros estados árabes, fueron borrados del mapa político y su problema planteado como un “problema de refugiados” y no como una cuestión nacional.

La segunda confrontación ocurrió en el año 1956 cuando fuerzas británicas, francesas e israelíes atacaron Egipto, ante la nacionalización del Canal de Suez por el gobierno de Gamal Abdel Nasser, de fuerte orientación nacionalista y defensor de la causa palestina, sin embargo esta guerra terminó con un contundente fracaso para los agresores por el apoyo de la URSS a Egipto y la posición norteamericana contraria a aquella guerra; una de cuyas  principales consecuencias fue el incremento de la influencia norteamericana en el área.

Más tarde, en 1959 el Alto Comando de la Liga Árabe, asumió la representación palestina y en octubre, Yasser Arafat formó la primera organización relevante de la resistencia palestina: Al- Fatah. En el  Primer Congreso Nacional Palestino, realizado en Jerusalén en el año 1964 surgió la Organización para la Liberación de Palestina (OLP),  que  agrupaba a varias organizaciones que defendían los intereses palestinos.

El tercer conflicto árabe –israelí, la llamada Guerra de los Seis Días, tuvo lugar entre el 5 y el 10 de junio del año 1967, a partir de la movilización de tropas de las dos partes, como resultado del enfrentamiento  Israel ocupó Jerusalén Oriental, Gaza y Cisjordania hasta controlar toda Palestina, además invadió territorio sirio y egipcio al conquistar las alturas del Golán y la Península del Sinaí hasta el Canal de Suez, que serán conocidos desde ese momento como territorios árabes ocupados.

Como resultado de ella se produjo una oleada de refugiados hacia los países árabes,  la mayoría de la población palestina quedó fuera de su país, a la vez que creció y se radicalizó la resistencia palestina con la creación de nuevas organizaciones y el paso de la dirección de la OLP a manos de Yasser Arafat. A partir de ese momento el nacionalismo árabe entró en crisis y comenzó a imponerse una tendencia islamista, que de cierta forma se mantiene hasta la actualidad.

La cuarta confrontación se produjo cuando Egipto y Siria intentaron recuperar sus territorios ocupados y atacaron a Israel el 6 de octubre de 1973, inicialmente estas fuerzas obtuvieron algunas victorias, los combates fueron violentos y causaron bajas considerables, pero tras recuperarse, Israel ocupó nuevos territorios de ambos países.

Uno de los aspectos más destacados de este momento fue el apoyo de Estados Unidos a Israel en materia de armamento. El 22 de octubre la ONU impuso un cese al fuego y se adoptó una política que condujo a  contactos bilaterales para la solución del conflicto que llevó más tarde  a las conversaciones entre Egipto e Israel y a la firma de los Acuerdos de Camp David, en 1978, y al acuerdo de paz israelí- egipcio de 1979, que presuponía no solo el fin de los enfrentamientos, sino también una importante ayuda norteamericana a ambos países.

Cuando se analiza el desarrollo de los acontecimientos en esta guerra no puede soslayarse el impacto que tuvo el triunfo de la Revolución Islámica de 1979 en Irán, dirigida por el Ayatolah Khomeini, que derrocó al Sha Mohamet Reza Parlevi, aliado fiel de Estados Unidos y la posterior guerra irano- iraquí[7] que se desarrolló entre 1980 y 1988, instigada por Estados Unidos con el fin de derrocar la Revolución iraní, hechos que marcaron el desarrollo de los acontecimientos en toda la región hasta la actualidad.

Otro momento crucial en el desarrollo del conflicto árabe- israelí fue la invasión de Israel al Líbano, iniciada el 6 de junio de 1982,  que tenía como objetivo principal destruir a la OLP, que poseía en aquel país sus bases fundamentales. La crueldad sionista se manifestó con total rudeza durante las masacres de Sabra y Shatila, donde fueron asesinadas cerca de 2500 personas. A pesar de la resistencia de los palestinos, la OLP tuvo que salir del Líbano y establecer sus bases en Túnez.

Sobre aquellos hechos expresó Fidel Castro:

“A todos nos horrorizó y conmovió el espectáculo dantesco de la invasión guerrerista al sur del Líbano, y la traicionera agresión a Siria, el ataque genocida a Beirut y las crueles matanzas de Sabra y Shatila. El heroico comportamiento de los combatientes palestinos y de los patriotas libaneses, admiró al mundo con su valentía insuperable. Jamás la causa palestina pareció más justa que en el contraste con la brutalidad repulsiva de sus adversarios. La humanidad no olvidará ni el heroísmo de los agredidos ni la barbarie de los agresores”.[8]

La Intifada o Guerra de la Piedras, iniciada el 8 de diciembre de 1987, marca un momento diferente en la lucha del pueblo palestino, pues se desarrolla en los propios territorios ocupados y en su transcurso surgió en Gaza el Movimiento de Resistencia Islámica Hamas, resultado de esa inspiración islámica impulsada por la Revolución iraní, que también se hace presente en la resistencia palestina.

Esta guerra vino a demostrar las condiciones en que viven y mueren los palestinos, la crueldad israelí y la parcialidad de Estados Unidos y los principales centros de poder imperialistas, aliados incondicionales del Estado israelí, que ha contado con el veto norteamericano en el Consejo de Seguridad de la ONU ante cualquier intento de condena por sus actos de barbarie.

La Intifada se extendió hasta 1993 y condujo a los Acuerdos de Oslo, que preveían, abrir un proceso de autogobierno autónomo en Gaza y Cisjordania, la elección de consejos de autogobierno, traspaso gradual de poderes administrativos a los palestinos, y retirada gradual de las fuerzas de ocupación, entre otros aspectos.

Los resultados reales fueron: la OLP reconoció el derecho de Israel a existir, se crea la Autoridad Nacional Palestina (ANP) el 4 de mayo de 1994, presidida por Yasser Arafat y en los meses siguientes la ANP toma el control del 60% de Gaza y las siete ciudades más importantes de Cisjordania.

Posteriormente, se sucedieron los acuerdos de Wey Plantation, Sharm El Shaykh y Camp David y Mapa de Ruta, pero no se han producido  soluciones reales al problema palestino, no se define la cuestión de cuáles serían las fronteras del Estado palestino, el problema de los refugiados, ni el destino de Jerusalén. A la vez que ha continuado la construcción de asentamientos judíos en territorios de Gaza y Cisjordania, agravándose el conflicto interno y aislando cada vez más a la población palestina que ha visto reducidas sus tierras y menguados sus más elementales derechos.

Cada vez es mayor el apoyo norteamericano a su aliado incondicional, Estados Unidos  veta todas las tentativas de condenar en la ONU las atrocidades cometidas por Israel contra el pueblo palestino.

En los años 2000 se ha agravado la situación en la región al producirse la agresión norteamericana a Afganistán en 2001 y a Iraq en 2003, con el pretexto de la lucha antiterrorista, pero de manera real por el control de fuentes de energía y de su estratégica posición en el mapa del mundo.

Este panorama ha influenciado en la vida de los palestinos con la ampliación de la agresión israelí, respondida con un incremento de la resistencia a través de una nueva Intifada, agudizada a partir del año 2006 en que el Movimiento de Resistencia Islámica, Hamas ganó las elecciones en Gaza, resultado que no fue aceptado por Israel y su aliado Estados Unidos, que consideran a este una organización terrorista, por cuanto promueve la resistencia armada y no reconoce la existencia de Israel, en respuesta a la política hostil y sumamente agresiva del Estado sionista, que mantiene a su población bloqueada, impidiendo el acceso de toda ayuda humanitaria a su sufrida población.

La muerte del líder histórico del pueblo palestino, Yasser Arafat constituyó un fuerte golpe a las aspiraciones de ese pueblo; Arafat había conducido a la OLP y a su pueblo hasta lograr el reconocimiento internacional de sus derechos, e inició el camino hacia el diálogo político con Israel. Hasta hoy no existe claridad acerca de las circunstancias que rodearon su muerte, pues muchos afirman que fue víctima de un envenenamiento planeado y ejecutado por el Mossad, órgano de inteligencia israelí. Su lugar al frente de la Autoridad Nacional Palestina ha sido ocupado por Mahmud  Abbas, quien controla Cisjordania, mientras, como ya se planteó Hamas domina en Gaza.

Esta circunstancia y las diferencias políticas entre ambas autoridades dividen al movimiento de liberación palestino, cuyos  territorios están siendo aislados por un gran muro que los convierte en guettos donde la población vive en constante zozobra, víctima de ataques de todo tipo y con severas restricciones económicas, que persiguen aplastar la resistencia y su real resultado ha sido acrecentarla.

En el propio año 2006 Israel agredió de nuevo al Líbano y allí las Milicias de Hezbolá, movimiento que surgió durante la agresión de 1982 a aquel país, le propinó un fuerte golpe, pues lograron repeler la agresión y lo obligaron a abandonar el territorio libanés, sin  haber destruido la organización, este hecho vino a acrecentar la represión hacia el pueblo palestino en los territorios ocupados y a su vez la resistencia.

Los últimos años  han sido cruciales en el drama palestino, la agudización de la agresión a los territorios ocupados, la continua construcción de asentamientos judíos en las tierras palestinas, el bloqueo genocida a Gaza, el asalto a los barcos con ayuda humanitaria para ese sufrido pueblo, el veto norteamericano a cualquier intento de condena a Israel y las amenazas de nuevas guerras enrarecen el clima en la región y la mantienen como la de más peligros para la paz mundial.

 

Bibliografía

  • Castro Ruz, Fidel discurso en la VII Conferencia Cumbre del Movimiento de Países No Alineados, efectuada en Nueva Delhi el 7 de marzo de 1983
  • Del Pino, Domingo.  La Diáspora Palestina. En Revista Pensamiento Crítico Nro 40, mayo de 1970
  • Sánchez Porro, Reinaldo. ¿Qué pasó en el Medio Oriente? Historia de un Mundo. Tabloide Nro. 3, Año 2009. Universidad para Todos.

 

Notas y citas

[1] En orden alfabético: Afganistán, Arabia Saudita, Argelia, Bahrein, Chipre, Egipto, Emiratos, Árabes Unidos, Irán, Iraq, Israel, Jordania, Kuwait, Líbano, Libia, Marruecos, Omán, Qatar, RASD, Siria, Sudán y Túnez. Tomado de Reinaldo Sánchez Porro. ¿Qué pasó en el Medio Oriente? Historia de un Mundo. Universidad para Todos. Tabloide Nro. 3, Año 2009. Universidad para Todos.

[2] Palabras de Teodoro Herzl citadas por Domingo del Pino en La Diáspora Palestina. En Revista Pensamiento Crítico Nro 40, mayo de 1970

[3] Reynaldo Sánchez Porro. ¿Qué pasó en el Medio Oriente? Historia de un Mundo. Tabloide Nro. 3, Año 2009. Universidad para Todos.

[4] Citado por Reinaldo Sánchez Porro en ¿Qué pasó en el Medio Oriente? Historia de un Mundo. Tabloide Nro.3, Año 2009. Universidad para Todos

[5] Arthur Balfour fue ministro de relaciones exteriores de Gran Bretaña entre 1916 y 1919.

[6] La matanza de Deir Yassin, aldea cercana a Jerusalén,  tuvo lugar el 9 de abril de 1949. allí la Cruz Roja contó 254 cadáveres después del paso de los comandos de Haganah, Irgoun, Stern y la llamada Banda Implacable

[7] Iraq lanzó su ejército contra Teherán  y utilizó hasta armas químicas en aquel conflicto, pero no pudo destruir la Revolución iraní.

[8] Fidel Castro Ruz, en la VII Conferencia Cumbre del Movimiento de Países No Alineados, efectuada en Nueva Delhi el 7 de marzo de 1983.

 

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