Este 4 de octubre se conmemora el 295 aniversario del natalicio del padre Francisco Hurtado de Mendoza, benefactor de la ciudad de Santa Clara. En tributo a su memoria los alumnos de la escuela primaria que lleva su nombre en esta ciudad, realizaron un acto en el obelisco situado en el Parque Leoncio Vidal. En el acto Hedy Águila Zamora, historiadora de la ciudad, hablo de la importancia del rescate de esta figura imprescindible en la historia santaclareña.
La actividad fue organizada en conjunto entre la dirección de la escuela, la UNHIC, el equipo de historia del Sectorial Municipal de Cultura y la Catedra Marta Abreu.
Hurtado de Mendoza fue un continuador de la obra benéfica realizada en el siglo XVIII por el padre Conyedo. En 1766 se ocupó de terminar la obra constructiva iniciada por el Ayuntamiento para un hospital llamado San Lázaro, y en 1792 mandó a construir una escuela a la que llamó Nuestra Señora de los Dolores, la que atendió con mucho esmero y cuidados y también en ese año inició la construcción del templo La Pastora. Murió el 15 de marzo de 1803, ya anciano y enfermo. Dejó testamentado que parte de sus bienes fueran para beneficio de la iglesia La Pastora y para mantener la escuela.
Jesús Llorens León, especialista del Museo de Artes Decorativa, abordo los valores patrimoniales del Obelisco, monumento erigido por Marta Abreu en 1887 a la memoria de los padres Conyedo y Hurtado de Mendoza. Los niños compartieron canciones y poesías y al finalizar cada uno de los presentes dejo su flor al pie del Obelisco, símbolo del recuerdo perenne a los que contribuyeron al beneficio social de una ciudad que conmemora su 330 aniversario.










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