Ética y política en el pensamiento y la acción de Fidel Castro en torno a la crisis de octubre

Autora: Dr. C. Ileana Echevarría Aldama

Cuando se iniciaba la década de 1960 el mundo vivía inmerso en la guerra fría, las superpotencias contendían en lo económico, político, ideológico y cultural por la imposición de sus intereses en las distintas regiones del mundo.

Emergían a la arena internacional un grupo de países de Asia y África recién arribados a la independencia, en el continente americano había tenido lugar un hecho inédito y casi increíble, el 1ro de enero de 1959 se produjo el triunfo de la Revolución cubana, -en franco desafío al imperio del norte, – y para para colmo, esta se había proclamado socialista.

Los planes imperialistas para hacerla fracasar fueron desde las campañas de prensa, ataques terroristas, invasión armada y en 1962 escenario de la más grave crisis de la era nuclear.

No se puede hablar de la crisis de octubre y la participación de Fidel en aquellos acontecimientos sin recordar lo planteado por el Che en su carta de despedida al líder cubano cuando expresó:

“… mi única falta de alguna gravedad es no haber confiado más en ti en los días luminosos y tristes de a crisis del Caribe, pocas veces brilló más alto un estadista que en esos días…”

Preámbulo imprescindible de cualquier análisis que sobre los principales planteamientos, sucesos y acontecimientos se haga de aquellos momentos inolvidables, de los que conmemoramos el 58 aniversario, y del que siempre es válido extraer lecciones tanto éticas como políticas.

Me limitaré a expresar en síntesis los principales planteamientos y acciones de Fidel Castro que permiten afirmar que tanto en él como en la Revolución cubana, de la que es líder e inspirador indiscutible, prevaleció un altísimo sentido ético y político, que fundamentan las aseveraciones del Guerrillero Heroico que he recordado al inicio.

Ellas son:

  • La agudeza política de Fidel Castro le permitió percibir tempranamente que sobre Cuba se cernía una amenaza de agresión que podía hacerse realidad en cualquier momento.  De ahí que en disímiles intervenciones públicas denunciara los planes del imperio y todas las campañas de subversión que impulsaban y financiaban.
  • Argumenta que el gobierno cubano aceptó la instalación de los cohetes nucleares en el país por dos motivos esenciales: ante todo como un gesto de solidaridad con la URSS, pues vio en ello la posibilidad de mejorar la correlación de fuerzas a favor del país soviético, y solo en segundo lugar por la amenaza directa de Estados Unidos a Cuba.
  • En las circunstancias de la época Fidel Castro tenía el criterio de que sólo la convicción de que atacar a Cuba significara atacar a la URSS contendría a Estados Unidos.
  •  Fundamental para cualquier análisis resulta la perspicacia política para advertir que era necesario emitir un comunicado dando a conocer al mundo el acuerdo cubano- soviético para la instalación de los cohetes. Para Fidel Castro no hacerlo público oportunamente fue un error político que posibilitó que Estados Unidos manipulara la situación a su favor.
  • Insistió en la necesidad de que el texto del acuerdo se caracterizara por su sentido político y se escribiera con el debido tacto para no levantar sospechas infundadas.
  • En reiteradas intervenciones públicas expresó el derecho de Cuba a defenderse y a poseer las armas que le permitieran hacerlo, forma de resguardar de alguna manera la soberanía nacional y la posición política que esto representaba.
  • Enfatiza que Nikita Jruschov cayó en el error de discutir si las armas eran o no ofensivas, cuando lo importante era el derecho de Cuba a disponer de cualquier tipo de armamento, las necesarias para su defensa.
  • Enfatiza la resolución del pueblo cubano a luchar y hacer pagar caro a los agresores.
  • Reafirma la amistad y la solidaridad de la URSS con Cuba y la decisión de mantener esa relación.
  • En sus reflexiones posteriores, en la Conferencia Tripartita, criticó que los soviéticos no usaran los cohetes tierra-aire para derribar los U-2, que descubrieron la presencia de los cohetes en Cuba: error político y militar, pues no se impidieron los vuelos espías.
  • Fidel consideró que Nikita Jruschov engañó a Kennedy, le transmitió la seguridad de que no había cohetes en Cuba y mantuvo esto en secreto. El engaño y el secreto hicieron mucho daño, permitieron que Estados Unidos tomara la iniciativa. Para él, el engaño de Jruschov fue el error que desató la crisis.
  • Momento esencial, en el que se pone más en alto el sentido político del joven gobernante es aquel en que niega toda posibilidad de inspección del territorio cubano, incluso se lo dice personalmente a U. Thant, que si los soviéticos aceptaban la inspección era problema de ellos pero que eso tendría que ser fuera del territorio nacional, incluso, en aguas internacionales.
  • A mi juicio otro momento cumbre fue la orden de disparar para impedir los vuelos rasantes de la aviación norteamericana, haberlo hecho y después asumir la responsabilidad por el derribo del U-2 por una batería soviética, pues él había dado la orden, y había puesto al tanto a los soldados soviéticos, todo en medio de las gestiones entre los poderosos para conjurar la crisis, punto que Fidel desconocía. Este hecho fue el inicio de las acciones armadas. Esta posición política y esencialmente ética es clave, pues expresa la decisión de defender la soberanía nacional a cualquier precio, al costo de cualquier sacrificio.
  • En el ánimo del líder cubano estaba la idea de no dejarse sorprender, idea que expresó a Jruschov en carta, que fue interpretada por aquel como la sugerencia de ser los primeros en dar un golpe nuclear. Tema debatido y debidamente respondido por Fidel cuando Jruschov le dice que estaba alarmado y Fidel responde que la única alarma que había en Cuba era la alarma de combate.
  • La crisis no termina en octubre, aunque si su período más crítico. Aún Fidel y el pueblo cubano se ven expuestos a las presiones yanquis, pues a las exigencias iniciales se le fueron sumando otras tal como predijo el líder de la Revolución. “… cero concesiones… si hacemos una, pedirían otra y luego otra…” Reitera la firmeza del pueblo cubano, la justeza de los Cinco Puntos y el derecho soberano del pueblo a defenderse.
  • Reconoce la actitud, valor, decisión y disciplina del pueblo, así como la amistad con la URSS, con independencia de las incomprensiones del momento que enfriaron las relaciones entre los dos países durante un largo período de tiempo.

Bibliografía

Castro Ruz, Fidel. Comparecencia por radio y televisión sobre el bloqueo naval establecido por Estados Unidos a Cuba. Obra Revolucionaria. Edición Imprenta Nacional de Cuba. Nº. 31, La Habana, 1962.

_______________ . Comparecencia por radio y televisión para informar de las conversaciones con el Secretario General de la ONU, U. Thant. Obra Revolucionaria. Edición Imprenta Nacional de Cuba. Nº. 32, La Habana, 1962.

Ramonet, Ignacio. Cien Horas con Fidel. Conversaciones con Ignacio Ramonet.                      Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado. La Habana, 2006.

 

 

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