La salud pública cubana: antecedentes y continuidad del legado humanista de Fidel Castro.

Autor: Lic. Ana Elva Rodríguez Martín.

Introducción

En la actual crisis epidemiológica que afronta la humanidad y en la que Cuba no se encuentra exenta hay un máxima martiana que está latente : Honrar, honra. La solidaridad médica cubana se ha impuesto en un mundo que ha tenido que combatir una plaga que mata y que ha empobrecido aún más a los pueblos, esos son los veraderos héroes de hoy los que han llevado luz y esperanza a distintos rincones del planeta y que han salvado la vida de miles de personas.

La vigencia del pensamiento político de nuestro líder histórico Fidel Castro referido a la salud cubana está latente no solo en la solidaridad demostrada por los galenos ante el combate contra la Covid-19 si no que está desplegada desde sus inicios en su autoalegato de defensa la Historia me absolverá. El objetivo del trabajo es analizar algunas pautas fundamentales del pensamiento humanista de Fidel relacionado con la salud cubana y su importancia como baluarte de las conquistas alcanzadas por la Revolución. 

Desarrollo

Antes del truinfo de la Revolución las condiciones de salud en la isla eran precarias, se caracterizaba por la inexistencia de una política nacional unificada respecto a normas y funciones. Los índices de médicos por habitantes era ínfima y la mayoría de esta atención estaba privatizada y a altos precios.

“…De esta forma, las actividades de salud pública se desarrollaban en forma anárquica por medio de instituciones tales como clínicas privadas y mutualistas, instituciones religiosas, hospitales industriales , hospitales del Estado y seguros sociales de beneficios parciales y de lucro contra los intereses de los trabajadores”[1]

Antes del triunfo de la Revolución, la inmensa mayoría del pueblo no contaba con atención médica.Fidel en el discurso antes referenciado plantea que los servicios médicos en esta etapa se caracterizaban en cinco puntos fundamentales: ausencia de un plan nacional de salud pública. Baja calidad de los servicios estatales y mejor en los paraestatales y privados; existencia de servicios estatales en grandes ciudades y abondono de las zonas rurales y de algunas urbanas. Existía la medicina individual,el mercantilismo, competencia entre los servicios privados. La centralización administrativa hacía desconocedor al pueblo de las acciones que lo podía beneficiar.

A partir del triunfo de la Revolución la salud pública se convirtió en una prioridad para el Estado y se refrendó en la  Ley  1100  de  Seguridad  Social,  promulgada  en  1963,  que  comprende  la totalidad de los trabajadores del país, se les garantiza la prestación adecuada para todo tipo de riesgo y enfermedad, así como la asistencia  monetaria y servicios. Se incluyó la planificación en todas las tareas se salud que se acometieran y que respondiesen a los adelantos de la ciencia médica. La salud sería gratuita y se realizaría un proceso preventivo en todas las aristas médicas, entre otras.

En el acto de inauguración del Hospital Clínico Quirúrgico de Cienfuegos, en marzo de  1979, Fidel llamó  a  todo  el  personal de la salud  a  atender  a los  pacientes  con ese sentimiento “[…] como si fuera su  hijo, como si fuera su hermano, como si fuera su esposa,  como  si  fuera  sus  padres  […]  Así,  con  ese  principio,  debe  trabajar  un trabajador de la salud, porque no es cualquier trabajo. Creo que es todo, hay que trabajar con  el  máximo de responsabilidad,  pero  no  hay  nada  tan  sensible  al  ser humano como las cuestiones que refieren la salud”.[2]

La salud fue un objetivo para el encargo social de nuestro Estado y junto a ella la preparación de un personal calificado y profesional teniendo en cuenta su valor humanista. Nuestro comandante, en esa amplia proyección hacia el futuro creyó que Cuba podía convertirse en una potencia médica  mundial. En el año 1982 quedó constituido el Destacamento Médico Carlos J. Finlay en aras no solo de la docencia médica universitaria sino de consolidar la docencia de los postgrado y la formación de los especialistas;   incluso  incrementar las posibilidades de  estudio  y  de  superación  de  los  que  ya podrían  considerarse  médicos  consagrados.

En el ámbito de la solidaridad médica internacional nuestra isla tuvo una participcion activa en Latinoamérica; algunas de las muestras fueron : en 1970 el envío a Perú de una brigada médica de 40 compañeros en menos de 72 horas, para auxiliar a las víctimas de un terremeto. En 1972 Cuba también estuvo presente en Nicaragua con 48 compañeros a causa de los estragos causados por un terremoto.En el año 1974 envía a Honduras una brigada médica de forma emergente con 61 miembros para mitigar los pérdidas ocasionados por un huracán.

 En 1998 los países de Honduras, Guatemala y Nicaragua, sufren afectaciones serias y graves producidas por el paso del “Huracán Mitch’’, que entre fallecidos y desparecidos dejó más de 30 mil personas. Las brigadas médicas enviadas de forma emergente, a :Honduras el 3 de Noviembre de 1998, Guatemala el 5 y Nicaragua el 11 del mismo mes dieron surgimiento al Programa Integral de Salud (PIS).

Un ejemplo de la praxis humanista de nuestro eterno Comandante Fidel Castro respecto a la colaboración internacionalista en aras de salud fue la constitucion del  Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias “Henry Reeve”, el día 19 de septiembre del 2005. Este Contigente que estaría integrado, inicialmente, por los miembros de la brigada movilizada para asistir a la población norteamericana afectada por el huracán Katrina, tendría como objetivo cooperar de inmediato, con su personal especialmente entrenado, con cualquier país que sufra una catástrofe, especialmente los que enfrenten grandes azotes de huracanes, inundaciones u otros fenómenos naturales de esa gravedad además de epidemias que constituyan verdaderos desastres naturales y sociales; incluyendo nuestro territorio nacional.

El contingente tiene sus antecedentes en la conformacion de una brigada médica de igual nombre que se creó en agosto de ese mismo año con el fin de ofrecer ayuda a la población afectada por el Huracán Katrina en Nueva Orleans. Este ofrecimiento de ayuda del gobierno cubano fue rechazada por el Gobierno de los Estados Unidos.

El objetivo fundamental de trabajo del contingente Henry Reeve apuntan a lograr un despliegue territorial extenso en las zonas de desastre, con el establecimiento de los hospitales Integrales de Campaña, capaces de dar amplia respuesta a las exigencias asistenciales de la población damnificada. La inmediata cobertura epidemiológica por los Médicos Generales Integrales de la brigada, es otro de los principios de trabajo del contingente.

Los Hospitales Integrales de Campaña, disponen de todo el equipamiento y el personal calificado necesario para contar con una unidad quirúrgica, una unidad de cuidados intensivos y servicios diagnósticos avanzados. Asimismo, cada Hospital desplegado es el centro de la promoción, educación, prevención, curación y rehabilitación de la población de la zona de desastre.

El Contingente Internacional de Médicos “Henry Reeve” ha estado presente en más de una veintena de naciones y ha brindado asistencia médica a más de 3,5 millones de personas y salvado más de 80 mil vidas.Este contigente es la prueba fehaciente de la gestión gubernamental de un gobierno que se propuso y logró transformar la salud cubana y convertirla en baluarte de la Revolución.

Disímiles han sido las situaciones de epidemias y desastres en el mundo en las que ha estado presente el contigente Henry Reeve,algunas de las mismas han sido: Guatemala (Huracán Stan): 8 de octubre 2005, 687 colaboradores, de ellos 600 son médicos;Pakistán (Terremoto): 14 de octubre 2005, 2 564 colaboradores, de ellos 1 463 son médicos;Bolivia (inundaciones): 3 de febrero – 22 de mayo del 2006, 602 colaboradores, de ellos 601 son médicos; Indonesia (Terremoto): 16 de mayo del 2006, 135 colaboradores, de ellos 78 fueron médicos; Médico cubano en México _Perú (Terremoto): 15 de agosto 2007 – 25 de marzo del 2008, 79 colaboradores, de ellos 41 médicos; México (inundaciones): 6 de noviembre – 26 de diciembre del 2007, 54 colaboradores, de ellos 39 médicos; China (terremoto): 23 de mayo – 9 de junio del 2008, 35 colaboradores, de ellos 18 médicos.

En el enfrentamiento al ébola en África. Como resultado de la cooperación con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en menos de dos semanas más de 5 000 médicos y enfermeros cubanos, miembros del Contingente “Henry Reeve”, se ofrecieron de manera voluntaria para combatir la epidemia; de ellos se seleccionaron y adiestraron más de 500 profesionales de la salud; y finalmente, participaron 256. El Contingente estuvo presente en Sierra Leona, Liberia y Guinea Conakry.

Más cercano en el tiempo es admirable la labor realizada por el Contigente Henry Reeve en la participación en el enfrentamiento a la COVID-19. Durante la pandemia han salido 52 brigadas médicas, hacia 39 países. Se encuentran activas actualmente 43 Brigadas en 33 países. El total de colaboradores que han prestados sus servicios en el enfrentamiento a la COVID-19 ha sido de 3 875, y se encuentra activos actualmente 2 523.Nuestros galenos han salvado más de 12 480 vidas y han atendido más de 550 960 personas.

Conclusiones

Es un orgullo para todo el pueblo cubano y constituye un ejemplo la labor desplegada por el contigente Henry Heeve en el transcurso de estos 15 años de trabajo ininterrumpido, haciéndole frente a complejas situaciones en el mundo, arriesgando hasta sus vidas por salvar otras. Fidel siempre visionario y adelantado para su época supo ver el potencial existente en la salud médica cubana. Es imposible hablar hoy de la salud cubana sin tener en cuenta  la vision humanista y la vigencia de un hombre que vivió para el pueblo y defendió el valor más preciado del hombre: su vida. El pensamiento de nuestro comandante en jefe está en cada rincón del planeta donde la solidaridad cubana ha sanado un corazón.

En la actualidad se lleva una campaña popular desde las dintintas plataformas virtuales y varias personas se han pronunciado para proponer al Contingente Henry Reeve como el merecedor del Premio Nobel de la Paz. Diversas voces se han pronunciado para que sean ellos los merecedores de esta importante distinción, aunque el reconocimiento más grande radica en las miles de personas a las que le han devuelto la vida alrederor del mundo.

Notas y Citas:

[1] Discurso de Fidel Castro Ruz en el acto de clausura del Xl Congreso Médico y Vll Estomatológico nacional en 1966.

[2] .  Beldavrain  Chaple  E.  Apun tes  sobre  la  medicina  en  Cuba. Historia   y Publicaciones. La Haban a: Editorial  Ciencias Médicas; 2005.

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