Fidel Castro: Educador de generaciones.

Autores: Víctor Almanza Tojeiro y Manuel Rodríguez Quintero. UNHIC, sección de base de la UCLV.

Hay personalidades en el decursar de la historia nacional cubana que constituyen ejemplos en la formación y educación de generaciones de revolucionarios y ese es el ejemplo de Fidel Castro.

Desde muy temprano en su juventud y cuando estudiaba en la Universidad de La Habana se incorporó a la lucha por el rescate de la dignidad del pueblo cubano constantemente pisoteada por los gobiernos corruptos que habían transitado por la silla presidencial cubana. En septiembre de 1945 matricula en la Escuela de Derecho—, quien “para los comunistas era un personaje extraño, porque decían: Este, hijo de un terrateniente y graduado del Colegio de Belén, debe ser la cosa más reaccionaria del mundo”; ámbito que, al mismo tiempo, se hallaba bajo el control de gobiernos de turno como los de Machado, Grau, Prío y, finalmente Batista; de instituciones como la Policía nacional, judicial, secreta, del Buró de Investigaciones de Actividades Enemigas y de un ejército para represiones mayores

 Fidel se gradúa de Derecho en 1950, aspiró al Doctorado en Ciencias Sociales en la Universidad de La Habana, para lo cual continúa matriculando otras disciplinas. Es cuando publica en la revista Carteles una misiva titulada Una carta de Fidel Castro, donde responde a determinadas acusaciones en las que algunos afirmaban que quería llegar a ser presidente de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU). En ella puntualizó que, durante cinco años en que estudia Derecho no faltó un solo curso a clases como tampoco obtuvo un solo suspenso, y en una época tormentosa para la juventud cubana (…) Un expediente de estudios que puedo exhibir orgulloso (…) ”Si he decidido matricular dicho Doctorado jamás ha sido para aspirar a ningún cargo. Critiqué siempre al eterno líder y no puedo caer en tal severa contradicción. Estoy dedicado por entero al ejercicio de mi carrera (…) Si la deshonra es el castigo de los que claudican, sea pues la honra el precio merecido de los que han sabido ser honrados”.[1]

De su paso por la universidad diría años después: «porque aquí descubrí las mejores ideas de nuestra época y de nuestros tiempos, porque aquí me hice revolucionario, porque aquí me hice martiano y porque aquí me hice socialista…»[2]. Pero la vida política de Fidel vinculada a la Universidad de La Habana mucho más allá de su vida universitaria, pues una vez graduado, participa —22/11/1950— en las protestas estudiantiles en Cienfuegos contra la gestión del Ministro de Educación, Aureliano Sánchez, y el gobierno corrupto y servil de Carlos Prío. En aquella ocasión sería detenido y remitido al Vivac de Santa Clara

Por la educación vivió y luchó Fidel. Movió sus energías por transformar Cuba, Latinoamérica y el mundo, porque no era posible la educación para todos, sin justicia para todos. La Revolución se hizo para la justicia y la educación, que es lo mismo que decir para la vida. Con la educación la Revolución es verdadera. La educación enraíza la idea de la Patria, y con Martí pensamos que Patria es humanidad». Así expresó la periodista Katiuska Blanco Castañeara, autora de libros como Todo el tiempo de los cedros y Fidel Castro: Guerrillero del Tiempo, al intervenir en el panel Fidel Castro, educador de la esperanza, que inauguró la primera jornada del Congreso Pedagogía 2017, en el capitalino Palacio de Convenciones.

«Fidel fue un maestro» que consideraba la educación como antídoto esencial contra la tragedia,  y ha sido identificado comoi un  «eterno inconforme», que lamentaba la falta de tiempo para darnos más.

Las experiencias del Comandante en Jefe en su niñez, ,lo colocó junto a los que nada poseían y en favor de una educación nueva, cuyos componentes esenciales fueran el amor; la enseñanza para vivir plenamente en el disfrute de la naturaleza y la cultura; la importancia de forjar el carácter, la espiritualidad, la bondad y la capacidad de sacrificio;las martianas ideas del bien y la virtud; claves de lo que él consideraba imprescindible para los seres humanos, este aspecto lo  acredita como forjador de  generaciones y en especial cuando contribuyó decisivamente a la conformación de la Generación del Centenario.

También al abordar el tema de educador de generaciones se debe hablar  siempre de la Campaña de Alfabetización, pero ella fue precedida de esfuerzos que empezaron mucho antes», y para ello hay que citar  como ejemplo la creación de la Academia Abel Santamaría en prisión, las clases que impartía el Guerrillero Heroico a los combatientes rebeldes para que aprendieron a leer y escribir en la Sierra Maestra, y luego del triunfo de la Revolución la creación del contingente de Maestros Voluntarios, las 10 000 aulas surgidas en 1960 y la escritura y publicación de libros de textos sobre la Historia de Cuba.

La doctora Lesbia Cánovas, presidenta de honor de la Asociación de Pedagogos de Cuba, al referirse al educador de generaciones en la figura de Fidel Castro  destacó  que desde La historia me absolverá Fidel se refería a los educadores, y no solo pensaba en la educación y los maestros cubanos, sino que hablaba de la posibilidad de llevar la enseñanza a otros países.

«Las maneras del Comandante promover la formación de maestros no siguió los caminos tradicionales. Eso hizo posible, en un plazo tan breve, que todos los niños y niñas cubanos asistieran a las aulas. La clave era el maestro».

Fidel tenía como nadie la capacidad de motivar, ofrecía argumentos, vinculaba la necesidad social con el crecimiento individual de cada uno, por eso, la destacada profesora  Lesbia Cánovas. Escribe que «Siempre nos explicó que íbamos a tener asegurada la continuidad de estudios, un empleo digno, que nos llenaría de orgullo».

Llamó la atención sobre su modestia, su entrega total , por lo que y siempre debemos  destacar que los maestros cubanos tenemos  el privilegio de contar con el ideario de Fidel, nutrido del pensamiento pedagógico martiano y el marxismo leninismo. Los nuevos tiempos que estamos viviendo no nos permiten seguir los caminos trillados, y solo podremos reinventar la educación si leemos todo ese cúmulo de vivencias, discursos, reflexiones del Comandante en Jefe como educador de generaciones.

El teólogo de la liberación y periodista brasileño Frei Betto, abogó por cuestionarnos qué clase de educación estamos dando: si una que reproduce las nociones de las clases dominantes, o una que es capaz de hacer mirar el mundo con la óptica de los oprimidos. Las enseñanzas de Fidel como educador de generaciones  nos permiten ver con claridad como en  los países capitalistas la educación es una tarea utilitarista, que sirve para formar mano de obra calificada para la reproducción del sistema capitalista de opresión y explotación de ahí  la importancia de la espiritualidad como «la capacidad que tenemos de establecer relaciones de amor entre nosotros».

«Tenemos que pensar la educación como formación crítica, como formación de protagonismo, para transformar el mundo y la sociedad… El problema hoy es cómo hacer una educación ética y eso precisamente lo tuvo en cuenta el líder de la revolución cubana y eso nos compulsa en el quehacer diario en las aulas.

Betto en sus producciones sobre el Comandante en Jefe resaltó que si se quiere comprender a Fidel hay que conocer dos fuentes fundamentales de su formación, José Martí, «que le ha dado la lógica y la lucidez de ser un hombre de protagonismo histórico», y los jesuitas, que tuvieron una importancia fundamental porque le dieron la educación para la voluntad.

Fidel fue  un hombre de valores y una energía espiritual muy fuerte para mantenerlos. Y gracias a su educación el pueblo cubano  tiene como tarea histórica y colectiva seguir valorando  el  sistema socialista que se sigue construyendo en la actualidad .

Elías Jagua, ministro de Educación de Venezuela, rememoró anécdotas junto al Comandante Chávez y al líder de la Revolución, y expresó el agradecimiento por los programas Yo sí puedo y Yo sí puedo seguir, los aportes de los más de mil especialistas de la salud y la formación de los jóvenes venezolanos y médicos integrales comunitarios que han estudiado gracias al empeño y el ejemplo de formador del Comandante en Jefe

Con mucha razón Elías Jagua, entonces ministro de Educación de Venezuela  ha escrito «Hoy nosotros, revolucionarios de este continente, podemos decir parafraseando a Bolívar: “Gracias Fidel, tú formaste el corazón de generaciones enteras para lo grande, para lo hermoso, intentaremos seguir el sendero que tú señalaste».

Otros autores han incursionado sobre la trayectoria de Fidel como educador de generaciones así  Leyanis Burgos, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media de la Escuela Pedagógica Fulgencio Oroz, de La Habana, ha referido  a la fe que Fidel siempre tuvo en la juventud, pues como él expresara «creer en los jóvenes significa un pensamiento, significa una actitud».de ahí que la  labor de los futuros educadores sea  enseñarle a las nuevas generaciones la impronta del eterno joven rebelde en la Revolución.

«Debemos ser mejores revolucionarios, mejores martianos y, sobre todo, profundos fidelistas (…). Con los jóvenes sí se puede contar», afirmó la joven estudiantes de la carrera pedagógica.  Si importante fue su labor como educador de generaciones en los jóvenes, estimulante resulta a la hora de analizar su incidencia entre los trabajadores cubanos  por ello haremos referencia a algunas ideas de una carta a Fidel de los trabajadores cubanos:

 Hace más de un siglo nuestro Héroe Nacional, José Martí, escribió: El hombre, como hombre patrio, sólo lo es en la suma de esperanza o de justicia que representa. Y eso es lo que Ud. simboliza para nuestro pueblo.

Sabemos que le gusta pasar inadvertido un día como hoy…, pero es imposible, pues para millones de cubanos se ha convertido en una celebración propia, íntima, forjada en casi cinco décadas de Revolución y cimentada en lo más profundo del corazón de todos los revolucionarios.

Por eso el silencio cómplice de tantos años, que observamos para respetar su deseo, fue rompiéndose poco a poco en el transcurso del tiempo, porque sentimos la necesidad de que supiera lo felices que nos sentimos de compartir su cumpleaños y agosto tras agosto lo celebramos a la manera que sabemos más le satisface: terminando obras, cumpliendo planes, tareas y jornadas productivas especiales, y luchando dignamente como lo hacen hoy en Beijing nuestros deportistas.

¡Y cuánto no podría decirse en una ocasión como esta de quien tanto ha significado y significa para Cuba! ¿Cómo obviar tantos y tantos momentos y circunstancias en que nuestro pequeño país ha brillado con luz y voz propias gracias a su sabia, certera y serena conducción? ¿Cómo no recordar las glorias y victorias, los sueños compartidos e, incluso los reveses, junto a Ud., a lo largo de casi medio siglo? ¿Cómo no festejar entonces, aunque sea en lo más íntimo del corazón, el enorme privilegio de ser sus contemporáneos?

Ud. sintetiza los mejores valores de nuestro pueblo y a la vez, con su ejemplo y acción, los hizo emerger, los forjó y potenció en la inmensa mayoría de los cubanos en estos años de proceso revolucionario, en cientos de combates de lucha y de trabajo, en enfrentamientos internos y externos, porque aunque no siempre hemos sido alumnos sobresalientes en todas las asignaturas, no hay dudas de que en las principales, en las que atañen a la libertad, la independencia, la dignidad, el honor, la justicia, la solidaridad, el internacionalismo, la unidad, la defensa de la Patria, de la Revolución y el Socialismo, el espíritu revolucionario y la capacidad de resistir, tenemos calificaciones excelentes.

Se aferra un pueblo a quien lo ha llevado a la victoria, sentenció Martí, y las generaciones de cubanos a quienes el destino privilegió con vivir en esta época, hemos hecho nuestro su apotegma.

Notas y citas:

[1] Astrio Barnet.. Revista de la UNEAC. Fidel un estudiante y hombre para todos los tiempos

[2] Fidel Castro. Textos y contextos. Revista Alma Mater

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