Santa Clara: la cuidad de Marta. Un comentario a propósito de un slogan de la emisora CMHW

Autora: Dra.C. Ileana María Echevarría Aldama

La ciudad de Santa Clara vio nacer a Marta de los Ángeles Abreu Arencibia   el 13 de noviembre de 1845 en la calle Sancti Spíritus, hoy Juan Bruno Zayas, quien realizó una extensa obra de beneficencia en la ciudad, entre cuyas evidencias palpables se encuentran: el teatro La Caridad (1885), los lavaderos públicos (1887), la planta de electricidad (1895), el dispensario El Amparo (1895), la donación de recursos para comprar equipos para el Observatorio Meteorológico (1894),_ dirigido por el Dr. Julio Jover Anido_, la construcción del puente del camino del Cayo, así como la de la escuela para niños negros El Gran Cervantes, y otras donaciones para beneficio de la población. (Díaz, 2009:60)

Según el historiador Ovidio Díaz Benítez “su contribución en labores sociales se estima en varios cientos de miles de pesos, sin contar que también su hermana hizo importantes donativos”.

Esta mujer, que dedicó gran parte de su fortuna a socorrer a los pobres, hizo dejación de sus intereses de clase para poner sus bienes en función de mejorar la vida de sus compatriotas, y si lo realizado fuera poco, también ayudó económicamente a la lucha por la independencia; así, al conocer de la muerte del general Antonio Maceo emitió un cheque que contribuyó a solventar los gastos de la contienda. La magnitud de su gesto fue valorada por el general en jefe del Ejército Libertador Máximo Gómez Báez, cuando dijo que, si le fuera a otorgar algún grado militar a tan destacada mujer, le correspondería el suyo. Su aporte a la causa independentista ascendió a 183 000 pesos entre los años 1896, 1897 y 1898, según consta en los libros de la tesorería del Partido Revolucionario Cubano. (Díaz, 2009)

Al respecto Marta Abreu expresó:

“Mi última peseta es para la República. Y si hace falta más y se me acaba mi dinero, venderé mis propiedades, y si se acaban también, mis prendas irán a la casa de venta, y si todo eso fuese poco, nos iríamos a pedir limosnas para ella y viviríamos felices porque lo haríamos por la libertad de Cuba”. (Garófalo, 1925)

Su historia y entrega al pueblo de Santa Clara le ganó el cariño y la admiración de todos, al punto que a la ciudad se le conoce como la ciudad de Marta. Este título aparece por primera vez en la obra de Rafael Marquina y Angulo, quien publica en 1950 un libro titulado “La Ciudad de Marta y Marta de la Ciudad”; y en 1954 ve la luz el álbum Santa Clara la Ciudad de Marta, editado por el gobierno de la ciudad.

En su honor se erigió un monumento en el parque Vidal, en el año 1925, que además de su figura contiene imágenes de sus principales obras y también recuerda a su esposo Luis Estévez y Romero, quien la secundó en tan importantes decisiones.

Desde hace algún tiempo en un slogan publicitario de la emisora CMHW al referirse a Santa Clara se dice que esta es la villa de Marta, la ciudad del Che, ¿por qué, si Santa Clara es ciudad desde 1867 por real orden de su Majestad la reina Isabel II? ¿Por qué si desde mediados del siglo XX la ciudad es reconocida como la ciudad de Marta?

Los medios de difusión masiva no deben modificar algo que forma parte del patrimonio de la ciudad, y este legado es tan querido y resguardado por los santaclareños que a pesar del amor y reconocimiento al comandante Ernesto Guevara, cuando muchos comenzaron a denominarla como la ciudad del Che fue preciso rectificar y comenzar a denominarla “la ciudad del Marta y el Che”.

Las tradiciones forman parte de la identidad y esto es algo sagrado, la memoria histórica ha de ser resguardada y respetada.

Bibliografía

Díaz, B. O. (2009). Santa Clara nuestra. La Habana: Historia.

García Garófalo, M. M. (1918). Marta Abreu y Arencibia y el Dr. Luis Estévez y Romero. Apuntes biográficos. La Habana.

Ramos García, F., Carrazana Duardo, J., Boada Martínez, Z. (2009). Marta, vida y posteridad: Álbum Cronológico

Prensa periódica

Santaclareño (1997) mayo.

Santaclareño (1998), septiembre.

Santaclareño (2000), mayo.

Santaclareño (2009), noviembre

Vanguardia (1998), 22 de octubre.

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