Los Comités de Defensa

Por: Joel Pérez Soto. Unhic Sección de Base de Remedios

Tras la aplicación de la Reconcentración iniciada el 16 de febrero de 1896, ordenada por Antonio Cánovas del Castillo, Presidente del Consejo de Ministros de España y cumplimentada por el Capitán General de la Isla Valeriano Weyler, los peninsulares desataron muchas inquietudes en estados europeos como Inglaterra, Francia, Italia y Rusia,  por lo que su aplicación no fue más que un suicidio político.

Por su parte el Presidente norteamericano William McKinley toma este genocidio como causa para acrecentar las tensiones entre ambos estados, sumado a ello la catástrofe ocurrida en la bahía habanera el 15 de febrero de 1898, cuando se produce la explosión del acorazado norteamericano “Maine”;  hecho que se considera como el Puntillazo final para que E. U se involucrara en el conflicto bélico entre cubanos y españoles. Ya para entonces Ramón Blanco y Erenas había sustituido a Weyler en su cargo de Capitán General.    

Los primeros barcos de guerra norteamericanos se dejaron ver en la bahía habanera el 22 de abril de 1898, espectáculos que los vecinos presenciaban subidos a las azoteas de los edificios ubicados frente a esta franja costera.

Mientras esto ocurría en las aguas inmediatas a la Capital, en su interior los rumores pululaban: uno de ellos especulaba sobre el desembarco del general José Lacret Morlot por Bacuranao, a la cabeza de 500 negros norteamericanos que degollaban a los blancos, saqueaban sus viviendas y violaban a las mujeres; otro de ellos, que un comando norteamericano guiado por cubanos se habían logrado infiltrar y envenenar las aguas del Acueducto de Albear; otro decía que los barcos de guerra bombardearían a la ciudad día y noche hasta arrasarla por completo.

Ante estos y otros rumores, más la inquietud que generaba ciertos movimientos de cubanos, el general español Juan Arolas Esplugues emite un Bando (Orden) el propio día 22 dando a conocer la oficialización de la creación de los Comités de Defensa, los que se habían comenzado a fomentar desde los días previos a la declaratoria de guerra realizada por los estadounidenses.

Parte del contenido del Bando decía: «Para evitar todo hecho criminal o de alarma… y con el fin de que un enemigo encubierto no pueda, aprovechando estas circunstancias, coadyuvar al objetivo de nuestros contrarios, ejecutando hechos y causando daños y perjuicios a estas familias y establecimientos…

He tenido por conveniente decretar la creación de un comité patriótico de vigilancia pública, que formará en cada barrio y desempeñará sus funciones.» (1)

La prensa habanera “La Lucha”, publicó íntegramente el contenido de este Bando, el que en su segundo artículo decretaba: «el Comité de barrio nombrará tres personas por cada manzana de casas o cuadra. Estas personas formarán un subcomité que se subordinará al del barrio» (2)

Mientras que en su tercer artículo determinaba que «estos subcomités se encargarán de llevar la relación nominal de los vecinos que habitan en su cuadra, e informaran de las altas y bajas que en ella ocurrieran.» 

A estos Comités de Defensa debían de integrarse todas las personas que debido a su edad u otra causa, no pertenecían a los distintos Cuerpos de Voluntarios, quienes en lo sucesivo debían de realizar guardias nocturnas y practicar la vigilancia de los comercios e instituciones.

En su artículo 5 expresaba: «los subcomités investigarán las novedades que se pudieran suceder en sus cuadras respectivas»

Pasados 62 años, el 28 de septiembre de 1960 mientras el entonces Primer Ministro Fidel Castro Ruz pronunciaba un discurso desde uno de los balcones del antiguo Palacio Presidencial, se escucharon explosiones dispersas por distintos barrios de La Habana. Esa misma noche surge la idea de la creación de una nueva organización de masa, nombrada Comités de Defensa de la Revolución. Planteándose de inmediato que la principal tarea a cumplir es el trabajo con las personas desde los propios barrios para mantener la tranquilidad ciudadana y la protección de los bienes de la comunidad.

Dejando a un lado el contexto político, si tenemos en cuenta las condiciones objetivas por las cuales surgen ambas organizaciones: los Comités de Defensa y los Comités de Defensa de la Revolución, ambas organizaciones tienen similares objetivos, donde artículos y estatutos coinciden en alto grado; por lo que podemos ubicar su surgimiento desde el pasado siglo XIX.

Notas y Referencias:

1- Francisco Pérez Guzmán. Herida Profunda. Editora Historia. La Habana. 2018. Pág. 155.

2- La Lucha, 15 de abril de 1898, Pág. 4 Col. 3.  

Bahía de La Habana durante Intervención Norteamérica
Fidel en el acto de creación de los CDR en 1961.

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